Estás aquí
Inicio > Comunicación institucional > CÓMO MEJORAR EL CONTENIDO DE BOLETINES Y REVISTAS INSTITUCIONALES

CÓMO MEJORAR EL CONTENIDO DE BOLETINES Y REVISTAS INSTITUCIONALES

Cuando una institución no maneja con criterio la línea editorial de su boletín o revista institucional, la última palabra en la edición podría convertirse en un autogol. La inversión, entonces, dejará de cumplir los objetivos trazados. ¿Cuáles son los errores comunes que debemos evitar?
Por Jesús Raymundo [@jesus_raymundo]

Los boletines o las revistas que son editadas por las instituciones a veces dejan de ser un poderoso medio para canalizar mensajes a sus grupos de interés. Cuando la decisión del contenido recae sobre alguien que minimiza los objetivos de comunicación o relativiza los criterios periodísticos, el medio puede resultar una mala inversión porque los lectores dejan de interesarse. Estemos atentos a las tentaciones.

Cuando una institución no maneja con criterio la línea editorial de su boletín o revista institucional, la última palabra en la edición podría convertirse en un autogol.

1. Sobreexposición de la principal autoridad de la institución. Evitemos que el gerente, director, presidente del directorio o decano se convierta en la única fuente de la mayoría de las notas y que su imagen sature en el despliegue gráfico de la publicación. Diversifiquemos. Brindemos espacio a otros voceros y logremos que todas las áreas tengan espacio en las secciones.

2. Sin espacio para feedback de los lectores. La comunicación en una publicación institucional es de ida y vuelta. Para que los lectores la valoren, necesitan muestras claras de que sus opiniones y comentarios transmitidos en secciones fijas son tomadas en cuenta. Las redes sociales también cuentan.

3. Autobombo a través de uso exagerado de calificativos. Las notas que se difunden en estas publicaciones no deben entenderse como publirreportajes en los que priman adjetivos que nacen de un solo punto de vista. Si se pretende mostrar una realidad que no existe, la información dejará de ser valorada.

4. Desequilibrio entre textos e imágenes. El diseño debe armonizar la presencia de textos, fotografías e ilustraciones. Publicaciones con páginas en las que predominan párrafos extensos, con escasa presencia de elementos gráficos, y distribuidos sin criterio desaprovechan los recursos con los que cuentan para ser atractivas y exclusivas.

5. Publicación no sincroniza  con el plan de comunicaciones. ¿Para qué editamos boletines o revistas institucionales? ¿Buscamos fidelizar a los clientes y despertar el interés en quienes aún no lo son? ¿Editamos para amortiguar alguna crisis de imagen ante la opinión pública? Ninguna publicación nace aislada del plan de comunicaciones.

Foto: Pholt

Deja un comentario

Subir