¿CÓMO DAR INSTRUCCIONES A LA IA PARA REDACTAR MEJORES TEXTOS? Comunicación noviembre 7, 2026noviembre 7, 20260 Una instrucción general a la inteligencia artificial (IA) puede generar textos que no respondan a las necesidades del usuario. Para obtener mejores resultados, hay que precisar el propósito, definir las características del texto y revisar la respuesta. Redacción AC @EscuelaArtifice Al utilizar herramientas de inteligencia artificial (IA) para redactar, una instrucción como “redacta un informe” o “mejora este correo” puede resultar insuficiente. Para obtener una respuesta útil, hay que definir el propósito del texto, identificar a sus destinatarios, proporcionar los datos necesarios y establecer criterios de redacción. ¿Cómo dar instrucciones eficaces a la IA? Según Jesús Raymundo, director de la Escuela de Comunicaciones Artífice (ECA), la utilidad de un texto generado con IA depende, en buena medida, de la información que recibe la herramienta y de la claridad de las instrucciones. Para orientar ese proceso, se pueden seguir tres etapas: definir el objetivo, establecer las condiciones de redacción y revisar el resultado. Definir el objetivo. Antes de escribir el prompt, precisa qué necesitas, para quién se elaborará el texto y qué debe conseguir. Identifica también los datos indispensables y el tipo de resultado que esperas. Así podrás evaluar si la respuesta satisface tus necesidades.Ejemplo de prompt:Actúa como mi asistente de redacción periodística. Ayúdame a preparar una nota informativa sobre la presentación de un libro. Antes de escribir, pregúntame qué información necesitas. No inventes datos ni redactes hasta contar con la información suficiente. Luego, presenta un texto claro, preciso y atractivo, sin repeticiones ni redundancias. Finalmente, señala qué aspectos debo verificar. Establecer las condiciones de redacción. Una vez definido el objetivo, proporciona el contexto y los materiales de referencia. Indica la estructura, la extensión y el tono del texto. Señala qué elementos deben conservarse (nombres, cifras, conceptos técnicos y declaraciones) y qué no debe hacer la herramienta. Si buscas reproducir un estilo o formato, adjunta un ejemplo y explica qué rasgos debe tomar como referencia.Ejemplo de prompt:A partir de la información proporcionada, redacta dos propuestas de una nota informativa. Público: profesionales y estudiantes interesados en la escritura. Extensión: cuatro párrafos de 45 a 55 palabras cada uno. Tono: informativo, claro y cercano, sin expresiones publicitarias. Incluye el título del libro, el nombre del autor, la fecha, la hora y el lugar de presentación. No agregues datos que no figuren en el material ni inventes declaraciones. Si falta un dato necesario, señálalo entre corchetes como pendiente de confirmación y no lo presentes como información verificada. Material de referencia: [pega aquí la información o adjunta el documento Word]. Antes de redactar, pide a la IA identificar los datos faltantes. Con instrucciones precisas y una revisión crítica, podrás obtener textos más pertinentes y adecuados. Revisar y mejorar el resultado. La primera respuesta de la IA debe considerarse un borrador, no una versión definitiva. Formula indicaciones concretas para corregir problemas identificados, como simplificar oraciones, eliminar redundancias, precisar ideas o mejorar la cohesión. Después, comprueba que los cambios no hayan alterado los datos, el sentido ni las declaraciones originales.Ejemplo de prompt:Revisa el siguiente borrador con criterios de corrección ortográfica y gramatical, claridad, cohesión y concisión. Identifica repeticiones, redundancias, ambigüedades y oraciones demasiado extensas. Presenta cada observación junto al fragmento original y propone una versión corregida. No cambies nombres, cifras, fechas, lugares ni declaraciones; no añadas información. Al final, enumera los datos que deberían verificarse antes de publicar. Borrador: [pega aquí el texto o adjunta el documento Word]. Para incorporar la IA a la redacción profesional, es necesario evaluar críticamente sus respuestas: comprobar si el texto es preciso, verificar los datos y resolver cualquier vacío antes de publicarlo. La herramienta puede ayudar a mejorar la comunicación escrita, pero la responsabilidad sobre el contenido final sigue siendo de quien lo redacta y lo difunde. Foto: Freepik Compartir con:Tweet Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico